Sobre mi

Todos tenemos una Historia, la mía es la que contare a continuación 
y al igual que la de todos, en ella encontrareis cosas buenas, no tan buenas e incluso cosas malas, 
pero lo que aprendí gracias ellas, me hace sentarme hoy aquí y decir, que todas y cada una de ellas, tuvieron un sentido, porque me hicieron sentir, creer y valorar, de la manera en la que lo hago hoy. 
Por ello, no me creo mejor ni peor que nadie, especial, si, tanto como todos lo somos. 


La vida si me enseño que lo bueno, no existe sin lo malo, al igual que la luz, no puede existir sin la oscuridad. 
Y una vez entendí, cuál era el sentido por el cual yo estaba aquí, pude llegar a comprender, incluso porque mi padre tan joven, se tuvo que ir... 

Desde que nací, tuve "suerte" de recibir una muy buena educación y no fui a un colegio especialmente bueno,
pero si conté, con unos padres estupendos. Los cuales junto a mi familia, me mostraron (que no inculcaron, ni enseñaron), solo me mostraron, un comportamiento ejemplar, con palabras, hechos, respeto y  

sobre todo con amor. 


El primer acontecimiento que puedo considerar, que dejo un gran arendizaje en mi, fue la enfermedad y posterior muerte de mi abuela, cuando yo tenía 12 años.  Antes de morir, yo la hice una promesa, que nunca se me olvidara. Que me haría medico... no porque me gustase la profesión, puesto que en aquel entonces, al vivir cerca de una base militar y siendo mi pelicula favorita Top Gun, quería ser Piloto, pero no, yo únicamente quería ser médico, porque prometí a mi abuela, curarle su enfermedad: CANCER. 

Con el tiempo crecí, como cualquier joven, aunque siempre teniendo la sensación, de ser especial, 
por sentirme diferente al resto de personas de las que hasta ese momento me rodeaba, yo tenía todo lo que podía desear, no por venir de una familia con dinero, sino por venir de una familia con valores, en la cual teníamos todo lo que necesitábamos y no necesitábamos tener, nada que no necesitásemos. Para algunos esto les podria parecer resignacion, pero cuando disfrutas lo que tienes y lo compartes, todo crece. Hay una frase que lo resumiria bien:

Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo seras.

Al terminar la educación obligatoria, no supe qué hacer con mi formación y por lo tanto decidí trabajar, largos veranos de Socorrista y cortos contratos en distintas empresas… Hasta que un día, una persona muy especial, me empujo hacer algo que nunca me había planteado, pero que conocía bien, puesto que desde pequeñito, cuando mi tía cuidaba de mi por las tardes, hacíamos ejercicio y terapias de relajación con música y masajes.
Empecé haciendo un curso, dos, tres.... hasta que perdí la cuenta. Todos ellos siempre basados en el masaje, la alimentación, el deporte, la mente... en resumen, La Salud.

Hasta que decidí dar el paso y cursé la Osteopatía, con la suerte de aprender de la mano de un Gran Maestro, como lo es Javier Cano. 

Fue entonces cuando mis conocimientos y vivencias, dieron un cambio asombroso. Algo creció en mi, que me hizo darme cuenta porque hasta ese momento me sentía especial, la naturaleza, no me doto de grandes cualidades para la música, puesto que hay sigue mi guitarra decorando la casa, tampoco me dio cualidades especiales para la pintura y un largo etcétera de cualidades con las que ni naci, ni supe cultivar con el tiempo.
Pero si me dio una virtud, la de entender el funcionamiento de las cosas. 
A simple vista no parece una gran virtud, pero yo, a día de hoy, no la cambiaba por ninguna otra. 

En este tiempo gracias a la virtud con la que nací y otras que fui adquiriendo a lo largo de mi vida y que hoy definen parte de mi personalidad, conseguí ganar dinero, tener más de lo que necesitaba y de la noche a la mañana, darme cuenta, de que no era feliz... Mi padre enfermo y por mucho que tuviese, el no iba a estar mejor. 
Devoraba libros, releía estudios en internet, escuche consejos y un sin fin de métodos increíbles, que curaban la enfermedad, que de nuevo, volvía a marcar mi vida: CANCER. 

Pase malos momentos dentro de mi coraza protectora, tras la muerte de mi padre, pero resurgí, entre otras cosas, gracias a lo que aprendí, a la forma en la que crecí, a la promesa que tenia con mi abuela y en honor de mi padre.

Por que siento, que todo lo que viví, me trae hoy aquí, para intentar transmitir, que me siento feliz, que a mi abuela, no la cure, pero ella hoy esta aquí, y sé, que se siente orgullosa, junto con su hijo (mi padre), de que el tiempo que compartieron conmigo, tuvo sus frutos y su misión en esta vida, esta mas que cumplida. 

Y viendo el ritmo que llevan las vidas, me veo en la obligación, de hecho creo que es mi misión, el no dejar que esta historia, mi historia, pero que habrá muchas parecidas, se vuelva a repetir y tenga que morir más gente de esta y otras enfermedades, para que el mundo abra los ojos... 

Y puede que todo el trabajo dedicado a crecer y valorarse como ser humano, para el resto del mundo, no sea de interés, puesto que en la televisión, echan cosas más entretenidas, pero aun así, me veo en la obligación de transmitir, lo que para mí, es la felicidad y la funcion que tenemos en este mundo. Aunque en el futuro, las únicas personas que lo valoren, sean mis hijos, pero me será, de suficiente agrado, que mi crecimiento y valores como persona, a ellos le sirvan, la mitad de lo que yo valoro, los que me transmitieron a mí los míos.

 

Por todo ello, concluire diciendo unas palabras, que no son mias, sino de mi primita de 4 años, porque la mayoria de las veces lo importante no son las palabras ni el mensaje, sino lo que te hacen sentir:

LA VIDA ES PARA VIVIRLA

 

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